7 de enero, día de la Euphorbia pocha
Euphobia pulchérrima o “Flor de Pascua”
Atrás queda la Navidad con sus fastos y festivales del condumio.
Se apagan las luces centelleantes de balcones, comercios y calles, los ingrávidos deseos de Año Nuevo ya han caducado y la vida prosigue, se libera de ese paréntesis donde andaba secuestrada para campar a sus anchas y regresarnos al punto en donde estábamos.
Las euphorbias a esta altura-hartura del año reflejan de manera dantesca la velocidad de consumo en la que de forma incontrolada e inducida vivimos en nuestros días.
Hace dos semanas, las euphorbias eran el símbolo vivo del gusto, de la esperanza, la cordialidad y la bienvenida, un pequeño acto distinguido que nos hacía considerarnos gente de bien.
Tras medio mes sometidas a calefacciones, luz artificial, sonidos brutos y demás herejías, las hemos transformado en un bulto sospechoso, en un viejo amigo incómodo que nos avergüenza, en un bochorno vegetal.
Así somos, compramos belleza y la transformamos en sonrojo.
El 7 de Enero, se celebra San Raimundo de Peñafort, patrón de juristas y canonistas.
Juro que el año que viene, volveré a comprar euphorbias.




